25-04-2012

Moderns ports but cities in decline? A contemporary paradox

by JcScG

Ports are key spaces for globalization, zones of interaction and exchange. Have been technified and modernized to respond to demands of global commerce, generating economic growth and increasing the GDP of some regions all over the world. Those cities are scenarios of the struggle between processes of global and local level. Analyzing the main ports in different regions a paradox is observed. Some ports are competitive world cities, node of the international economy, such as: New York, Hamburg or Singapore. Others instead, are located in backward zones of their own countries, for instance: Gioa Tauro (Calabria), Algeciras (Andalusia) or San Antonio (Chile).

In several cases the richness produced by ports hardly expands to other sectors of local society. Nowadays many competitive ports don’t generate urban development and don’t offer many jobs to the local society. In fact main ports (by containers traffic) in Italy and Chile, have unemployment rates twice the national average. It’s not coincidence that some competitive and technologically advanced ports, are surrounded by cities with large inequality, decline or serious social and economic problems.

Among many reasons, because the technologization of ports don’t need large volume of workforce  and often play their role behind the city. Usually, main ports are more important for the region related thereto, and not for the cities on their backs. That because, the aim of ports in a globalized economy is not developing the territory and the society that surrounds them, but landing, embarking and shipping products in the shortest possible time.

02-03-2012

Ciudad: Halle, una ciudad dual

por JcScG


Con una larga historia, ligada a la producción y el comercio de sal que se remonta a los tiempos de la Liga Hanseática, Halle, ubicada en los màrgenes del rìo Saale, es la ciudad màs grande del Estado Sajonia-Anhalt en Alemania Oriental. Históricamente ligada la mundo del comercio, la cultura y la universidad en la dècada de 1950 se convirtiò en el centro administrativo de un distrito (Bezirke) químico-industrial, decidido y construido por el Estado central de la RDA como parte del Plan Quinquenal de reconstrucción de la economia nacional.

En 1964 comenzò la construcción de “Halle-Neustadt, una “nueva ciudad para los obreros quìmicos” que debìa albergar a 100.000 personas, construida a solo 3 km al oeste de Halle, del otro lado del rìio Saale.


La “Neustadt” de Halle se transformarìa es un ìcono moderno del desarrollo urbano de la RDA y de la planificaciòn socialista. Proyectada como ciudad paralela, funcionò administrativamente como centro urbano independiente hasta 1990, cuando si solo el paìs, sino tambièn la ciudad se unificò.

Esta fractura histórica generó una ciudad que posee dos caras y no sólo en términos de desarrollo urbano: una históricamente consolidada desde la Edad Media y otra Modernista de pos-guerra; sino sobre todo esta dualidad se hace patente en el caràcter de la ciudad y la idiosincracia se sus habitantes.

A comienzos de los 90 Halle se enfrentò al problema de què hacer con las enormes y contaminantes instalaciones industriales presentes en el territorio. Optàndose por el desmantelamiento, la desindustrializaciòn y la restructuraciòn de los complejos quìmico-industriales. Lo cual hizo descender los niveles de contaminaciòn, pero tambièn, incremento el desempleo e impulso el despoblamiento. Entre 1989 y 1991 se perdiò el 45% de los puestos de trabajo industriales y en el 2000 la ciudad tenìa 60 mil habitantes menos que en 1990 (un -20%). Hoy en dìa la ciudad posee 80.000 habitantes menos de los que tenìa al momento de la reunificaciòn.

03-01-2012

Ciudades: Weissenfels

por JcScG


Antigua ciudad sajona, ubicada en el Estado Sajonia-Anhalt, Weissenfels recibiò sus derechos municpales en 1185 y fue hasta fines del siglo XVIII la capital del ducado de Sajonia-Weissenfels. Siendo entregada a Prusia, luego del Congreso de Viena de 1815.

En el siglo XIX se desarrollo como ciudad industrial, creciendo explosivamente hacia el norte. En 1846 se construyò la ferrovia turingia entre Halle y Erfurt, quedando Weissenfels como estaciòn intermedia, lo cual permitiò su desarrollo indsutrial.

En 1916 se instalò la industria quìmica, al igual que en otras ciudades de Sajonia-Anhalt, impulsando un importante desarrollo econòmico. La vocaciòn industrial serìa reforzada durante el tiempo de la RDA, luego de la reconstrucciòn de la dècada de 1950. Tras la reunificaciòn practicamente la totalidad de las industrias fueron clausuradas y la ciudad comenzò a perder poblaciòn velozmente. De los 40.000 habitantes que tenìa en 1989, la ciudad pasò a poco màs de 28.000 en 2010, una contracciòn del 27%. Dejando como resultado el que en 2005 el 20% de sus unidades habitativas (casas o apartamentos) estuviese desocupado o en estado de abandono.


En la actualidad la ciudad tiene puestas sus esperanzas en la regeneraciòn articulada por la IBA Weissenfels (al interno de la red de ciudades que integran la IBA Sachsen-Anhalt 2010), bajo el lema "Gründerzeit" (tiempo de los fundadores), alude expresamente al tiempo de la revoluciòn industrial en Alemania a mediados del siglo XIX. En la practica, se intenta integrar las parte separadas por el rìo Saale: La antigua ciudad de origen medieval y la nueva ciudad industrial. Los objetivos, en su simpleza, no son fàciles, pero se trabaja para ello: invertir la tendencia a la emigraciòn y convertir esta vieja ciudad industrial en una ciudad verde.

De pasò por la ciudad, hoy en dìa, las antiguas industrias abandonadas a un costado de la estaciòn de trenes nos recuerdan el antiguo esplendor industrial de uno de los tantos rincones olvidados de Alemania Oriental.

Imàgenes:

1.- Weissenfals vista a vuelo de pàjaro.
2.- Industria textil abandonada, adyacente a la estaciòn ferroviaria de Weissenfels. Foto de JcScG

Fuente:

IBA Weissenfels: Time for founders; IBA Sachsen-Anhalt 2010. http://www.iba-stadtumbau.de/index.php?weissenfels-271

03-10-2011

Ciudades: Łódź

por JcScG

Ubicada en el centro de Polonia en el voivodato de Łódź, la ciudad, fundada en 1423, se encuentra a 135 km al sudoeste de Varsovia. Antiguo centro textil del país, se encuentra en un serio proceso de restructuración, cuyo éxito es aún incierto. Tiene una población de 737.000 hab., es decir casi 115 mil menos de los que tenía cuando se desmoronó el bloque soviético (850.000 en 1990).

Por siglos fue un pequeño centro manufacturero (en 1830 tenía solo 4 mil habitantes), creciendo explosivamente en la segunda mitad del siglo XIX, transformándose en el centro de la industria textil polaca. Superaba en 1900 los 300.000 habitantes. Sufrió la destrucción de la 2 Guerra Mundial, albergando durante la ocupación alemana uno de los guetos judíos más grandes de Europa. Por él pasaron más de 200.000 personas, entre judíos y gitanos, que eran usado como esclavos en las industrias.

Durante la posguerra la planificación socialista reconstruyó la ciudad, continuando con la tradición textil de la ciudad. En los años '70s experimentó un amplio programa de desarrollo industrial, instalándose nuevas industrias y modernizándose las existentes. Con la caída del régimen comunista la industria textil colapsó, en gran medida por la desaparición de los mercados en la URSS y la RDA, generándose una profunda crsiis ocupacional. A partir de 1989 sufre una fuerte contracción demográfica que bordea el 15%. La cual, si bien se fue atenuandoen los últimos años, continua hasta la actualidad.

Como otras ciudades post-socialistas caracterizadas por la monocultura económica, enfrenta serios problemas para transformarse. Cuando colapsó la industria textil, la ciudad cayó en una profunda crisis ocupación y productiva. Se topó de golpe a enfrentar en postfordismo con gran retraso y con serias dificultades para adaptarse a la economía capitalista. Como resultado la red de relaciones sociales y económicas regionales se rompió. Sus principales problemas son: alto desempleo, baja inversión externa, cierre de industrias y despoblamiento. El centro de la ciudad ha perdido funciones metropolitanas, en favor de las áreas suburbanas.

En los últimos años la ciudad busca encontrar sus propia estrategia para fortalecer el sistema productivo y construir la infraestrutura necesaria para la reconversión. La estretegia adoptada por Łódź intenta reconvertir la economía hacia el sector servicios, por medio de la identificación de 5 tipos de flujos al interior de la ciudad Con una importante inversión en infraestructura que consolide el eje Varsovia-Łódź como una región urbana de importancia europea, incluyendo la construcción de carreteras y ferrovías de alta velocidad entre ambas ciudades, y un nuevo aeropuerto ubicado entre ambas. En los últimos años se obervan los primeros signos positivos de restructuración de la economía. La ciudad está volviendo a atraer inversión, aprovechando el bajo costo de la mano de obra, sin embargo, aun están por verse los efectos de la crisis financiera y es muy pronto para sacar cuentas alegres.

Imágenes
1.- Industria textil a fines del siglo XIX. Ilustración http://www.twintexmuseums.eu/museums/lodz_history.php
2.- La parte más pobre de la ciudad. Foto: J. Andrzej Wrotniak. (1982)
3.- Manufaktura Culture-Trade-Entertainment Centre, antiguos almacenes e instlaciones industriales restruturadas. Foto: Ted Szukalski (2007)


Bibliografía:

Miciukiewicz, Konrad (2005). Transformation of Łódź: Seeking for a New Region. In: Eckardt, Frank - ed. - , Path of Urban Transformation, Bauhaus-Universität Weimar, Peter Lang, Frankfurt am Main.pp.67-80.

Główny Urząd Statystyczny (2011). Size and structure of population and vital statistic, by territorial division in 2010, GUS, Varsovia.

09-08-2011

Lota, ¿una ciudad en contracción?

por Juan Carlos Santa Cruz G.


Existe en el mundo una serie de ciudades que en los últimos años han sido denominadas shrinking cities, es decir ciudades en "contracción". Fenómeno que suele asociarse a ciudades industriales, que a raíz de la crisis de la industrialización y el fordismo, a partir de fines de los años '50s y los años '60s comenzaron un progresivo proceso de desindustrialización y pérdida de población, que se consolidaría en los años 70s. Ejemplos paradigmáticos de este tipo de ciudades son: Detroit y San Louis en los EE.UU.; Manchester y Liverpool en el Reino Unido; Leipzig y Halle en Alemania oriental; y un sin fin de otras ciudades.

En 2002 un grupo de investigación, reunido bajo el nombre "Shrinkingcities", se dio la tarea de identificar y estudiar estos lugares. Llegando a la conclusión que, entre 1950 y 2000, unas 350 ciudades con más de 100.000 habitantes: 59 en EE.UU, 27 en Gran Bretaña, 26 en Alemania y 23 en Italia; habían sufrido pérdidas de almenos el 10% de su población. Mientras que a partir de 1990 la misma suerte le ha tocado a 13 ciudades en Rusia, 22 en Ucrania, y 13 en Kazajstán. Llegando a afectar a casi un 25% de todas las grandes ciudades del mundo. Las principales razones que las explicarían serían: la desindustrialización de las economías avanzadas, el colapso del bloque soviético y la ocurrencia de guerras, catástrofes y epidemias.

Dicha realidad, aplicada a un país Sudamericano - por ejemplo Chile - parece ajena, extraña a sus procesos históricos, económicos y sociales. Toda vez que las crisis económicas tradicionalmente han impulsado la migración campo ciudad, incrementando el tamaño de la ciudades. Incluso cuando ocurrío el masivo cierre de fábricas y empresas en los años 70s y 80s, como consencuencia de los ajustes estructurales tendientes a reducir el tamaño del Estado, la crisis de la deuda de 1982 y la privatización de la mayor parte de las empresas públicas, las ciudades chilenas no dejaron de crecer. Aumentó el desempleo y la población de las grandes y medianas ciudades, las cuales se llenaron de personas en busca de trabajo. Que fueron vitales durante la recuperación de fines de los '80s y los años '90s.

Sin embargo, existe una ciudad chilena que va contra la tendencia al crecimiento del país sudamericano: Lota. Ya a comienzos de los años '70s bordeba los 50.000 habitantes, y 40 años más tarde tenía solo 47.000, mientras el país duplicó su población en el mismo período y la mayor parte de las ciudades crecieron considerablemente. A pesar de que no es posible aplicar la categoría "shrinking cities" a ciudades chilenas, el débate desarrollado en torno a ellas nos da luces para analizar el caso de Lota desde otra perspectiva, insertándola en procesos globales que afectan incluso a las pequeñas economías emergentes sudamericanas.

Entre 1992 y 2010, un 6% de población, pero la decadencia de Lota es más económica y social, que demográfica. La crisis de Lota ha sido descrita solo como un ejemplo del ocaso de una company town minera, como han ocurrido varios en la historia de Chile: las oficinas salitreras, Sewell o Chuquicamata. Es decir, campamentos mineros que desaparecen cuando cierra la actividad minera, tal como está ocurriendo en El Salvador. Sin embargo Lota es mucho más que una "company town" carbonífera, de hecho a lo largo del siglo XX dejó de serlo. No era un "simple campamento", es y era una ciudad a todos sus efectos, si bien su economía dependía de la actividad minera, su sociedad se desarrolló mucho más allá.

En la medida que se agudizaba la crisis del carbón, en el marco de la crisis energética de los 70s y las reformas neoliberales del Régimen Militar, la ciudad empezó a decaer. Durante la dictadura pagó caro su condición de ciudad obrera y sindicalizada, recibiendo escasa atención. En los 90s los planes de conversión productiva, que siguieron al cierra de la "mina", fueron insuficientes e ineficaces, fracasando. Dejando una ciudad degradada, con grandes áreas ex-industriales abandonadas, con altos niveles de desempleo y de pobreza (2 o 3 veces la media nacional), zonas contaminadas y escasas perspectivas de desarrollo.

La pregunta queda abierta, considerando que sus ciudades "vecinas" - vinculadas a la industria carbonífera - continuaron creciendo entre 1970 y 2002: Coronel (67%), Lebú (79%) y Curanilahue (96%),; ¿es posible considerar a Lota una ciudad en contracción?.

Imágenes
1° Leipzig, industrias abandonadas.
2° Lota, yacimiento de carbón abandonado. Foto: Juan Pablo Grau N.
3° Lota, detalle yacimiento de carbón abandonado. Foto: Juan Pablo Grau N.


24-05-2011

Ciudades a la sombra de un mundo de metrópolis


por JcScG

En los análisis generales que suelen realizarse sobre los procesos de urbanización de carácter global, en las últimas décadas, es común hacer alusión a que más de la mitad de la población mundial habita en contextos urbanos y que dicha tendencia continuará incrementándose en las próximas décadas, hasta llegar al 75% u 80%1 (ONU 2008, Oswalt 2006). Estos análisis tienden a centran su atención en el cambio de los patrones de urbanización que ha experimentado el planeta desde la crisis del “fordismo” en los años 60 y 70 en adelante, que se expresaría en una acelerada urbanización de las economías emergentes y de los países en vías de desarrollo, generando aglomeraciones urbanas cada vez más grandes2 (Véron, 2008; Bairoch, 1996). Así por ejemplo, en la actualidad, casi el 75% de las 120 ciudades con más de 3 millones de habitantes se encuentran en este tipo de naciones. (ONU 2008) En los últimos 40 años, el tradicional vínculo entre urbanización, industrialización y desarrollo, se ha debilitado y ya no tiene mucho sentido vincular mecánicamente la industrialización o el desarrollo económico al crecimiento urbano.
Esta situación, ha dejado en evidencia que tal como se ha transformado la economía global, también lo han hecho las formas en que ésta impacta en los asentamientos humanos, cuestionando la concepción tradicional de la sociología urbana de las ciudades contemporáneas como el “medio ambiente” de las sociedades avanzadas3, fruto de una evolución económica y social continua. De cierto modo, hasta los años 60's parecía indiscutible que una mayor industrialización, necesariamente, derivaba en una mayor urbanización y que ésta era un indicador de desarrollo de la sociedad. Sin embargo, esta perspectiva fue progresivamente cayendo en descrédito con el agotamiento de los modelos de planificación de inspiración keyneasiana, en especial con la crisis de las ciudades industriales y la crisis urbana de muchas grandes metrópolis del mundo occidental.

En Europa por ejemplo, el crecimiento urbano tiende a ocurrir donde las economías locales han logrado renovar su base económica, a pesar de la deslocalización de las industrias (Vicari Haddock, 2004). Paralelamente, existen otras zonas del viejo continente donde es posible encontrar fenómenos de industrialización que desde su génesis no se han traducido en desarrollo, por ejemplo en el sur de Italia (Hytten & Marchioni, 1970), siendo incapaces de enfrentar la progresiva pérdida de población (por ejemplo en Tarento, Apulia). Paralelamente, muchas ciudades industriales, en Europa o Estados Unidos, han experimentado profundas contracciones demográficas, de las cuales no han logrado recuperarse. (Oswalt 2006)

En el mundo en desarrollo en cambio, ocurren una serie de fenómenos paradojales, que podrían resumirse en que la urbanización ocurre aún sin desarrollo económico, o sin guardar mayor relación con el crecimiento de la economía; muchas veces sin industrias, sin economía del conocimiento y sin control por parte de las estructuras de gobierno del territorio.

De hecho, ya a mediados de los '90 se hablaba de los efectos que estaba teniendo la “urbanización sin desarrollo” (Bairoch 1996). El caso extremo de esta tendencia, se verifica en el África subsahariana, donde se está asistiendo a una suerte de “sofocamiento de la urbanización”, o de “ruralización” de las ciudades. Al no ser éstas capaces de satisfacer las necesidades básicas de sus habitantes, y la de los crecientes flujos migratorios, se tienden a adoptar modos de vida similares a los de los contextos rurales de proveniencia (Verón 2008; Lututala 1999).

En los años 70's, en el mundo anglosajón, el Urban Planning se desarrollo a partir de la crítica al modelo moderno de urbanización y de los enormes problemas que habrían sido causados por el crecimiento urbano descontrolado (Oswalt 2006). Volcándose hacia posiciones que sus críticos han definido como “anti urbanas", que no han sido capaces de suprimir del todo la visión “optimista” de las grandes ciudades. No solo entre quienes están fascinados por la idea de crear metrópolis super-modernas, altamente tecnológicas, inspirándose en la dinamicidad de las nuevas metrópolis de las economías emergentes (Yusuf & Nabeshima 2006); sino también, en quienes apelando al pragmatismo estiman que la actualidad, independiente de los desafíos, conflictos sociales e inequidades que presentan las ciudades contemporáneas, sigue considerándose que en el mundo en desarrollo se vive mejor en las ciudades que fuera de ellas (Véron 2008).

Uno de los efectos involuntarios de estos acelerados procesos de urbanización en el mundo en desarrollo y las economías emergentes que han dado lugar a aglomeraciones urbanas gigantescas, es la relativa invisibilización de las ciudades de tamaño medio o de aquellas que debieran cumplir roles de intermediación en la estructura urbana. Al tiempo que muchas de estas ciudades estaban siendo “absorbidas” por inmensas “manchas” urbanas, pasando a formar parte de conurbaciones gigantescas o simples centros en “megápolis” policéntricas. Todo lo cual implica, no sólo una seria dificultad analítica, sino que la dimensión intermedia suele estar ausente de investigaciones, ámbitos académicos y en el diseño de políticas territoriales de muchos países del mundo. (Bellet 2001).

Todo sugiere que en las próximas décadas se acentuará la polarización geográfica entre ciudades y países de todo el globo, así, coexistirán paralelamente procesos de expansión y de contracción demográfica. En este sentido, es muy probable que estas asimetrías se hagan más evidentes dentro de los propios países, que entre ellos, pues los “nodos” de crecimiento estarán cada vez más interconectados entre sí, mientras que las áreas periféricas (o residuales) dependiente de ellos se irán deteriorando. (Oswalt 2006)


Notas:
1 Se estima que en 1900 el 2% de la población mundial vivía en ciudades, en 1950 lo hacía el 29%, mientras que a mediados de la década de 2000 lo hacía el 50% y hacia 2025 lo hará en torno al 75%.
2 De las 20 aglomeraciones urbanas que superan los 10 millones de habitantes en el mundo, 15 se encuentran en economías emergentes o países subdesarrollados (8 en Asia, 4 en Sudamérica, 2 en África y 1 en el Oriente Medio), 2 en Estados Unidos, 2 en Japón y 1 en Rusia. En contraste, en 1950 las 4 ciudades más grandes del mundo y 8 de las 10 más pobladas, estaban en naciones industrializadas . (UN 2008)
3 La noción de la ciudad como el “hábitat del hombre civilizado”, que constituiría el espacio que permitía el desarrollo de la sociedad y la “civilización” del ser humano influenció considerablemente el campo de los estudios urbanos a lo largo del siglo XX.

Imágenes
1.- Diagrama de la urbanización del mundo en la actualidad . En rojo más de 75% de población urbana, amarillo entre 50% y 74% , celeste entre 25% y 49% y verde menos de 24% urbano. En negro, las metrópolis con más de 10 millones de habitantes. Fuente UNFPA, diseñado por Paul Scruton.
2.- Utopía futurista de Sant'Elia.
3.- Uno de los muchos edificios abandonados en el centro histórico de Tarento, Apulia. Foto: JcScG.
4.- Tráfico en Lagos, Nigeria. Fuente: http://nigeriansabroadlive.com/confronting-challenges-of-rapid-urbanization-in-lagos/
5.- Imagen Nocturna del centro de Tokyo: Fuente: Wingmar
6.- Imagen de Antofagasta, Chile, con más de 360.000 habitantes es una de las ciudades chilenas de mayor crecimiento en la última década.

Bibliografía:
Baigorri, Artemio (2001), “Hacia la urbe global”, Editora Regional de Extremadura,Mérida, 2001.
Barioch, (1997), “Il fenomeno urbano nel terzo mondo”, L'Harmattan, Turín.
Bellet, Carmen y Llop, Josep María (2000) “Ciudades intermedias: Urbanización y sostenibilidad”, Milenio, Lleida.
Lututala, M B. (1999). "Migrations et évolution du réseau urbain en Afrique: de la théorie aux faits". In: Chaire Quetelet 1999. Populations et défis urbains, Institut de démographie, Université Catholique de Louvain, Lovaina, pp.117-134.
Hytten, Eyvind y Marchioni, Marco (1970). "Industrializzazione senza sviluppo: Gela, una storia meridionale", Franco Angeli, Milano.
Jacobs, Jane (1961). "The death and life of great American cities, Vintage Books, Chicago (MI).
ONU (2008), “World Urbanization Prospects. The 2007 Revision”, Department of Economic and Social Affairs, ONU, New York.
Oswalt, Philip – a cura di - (2006), Atlas fo shrinking cities. Atlas des schrumpfenden städte, Hatje Cantz, Alemania.
Véron, Jacques, (2008), “L'urbanizzazione del mondo”, Il Mulino, Bolonia.
Vicari Haddock, Serena, (2004), “La città contemporanea”, Il Mulino, Bolonia.
Yusuf, Shahid & Nabeshima, Kaoru (2006), “Postindustrial East Asian cities: innovation for growth”, World Bank Publications, Washington.

06-05-2011

Urbanística, reflexiones sobre su carácter epistémico


por JcScG
A comienzos de la década de 1970 David Harvey escribía, que si bien se habían estudiado y examinados los fenómenos urbanos desde muchas perspectivas y puntos de vista, desarrollándose una vasta bibliografía al respecto, aún se buscaba en vano una teoría general que sistematizara los conocimientos que se poseen sobre la ciudad como entidad social, recogiendo el llamado efectuado por Louis Wirth en 1938, en su celebre trabajo Urbanism as a way of life (1) (Harvey 1985). A la luz de la evolución de la disciplina desde entonces, profundamente influida por la crisis de representatividad de las ciencias sociales, la emergencia de las corrientes posmodernistas y las actuales visiones neo-positivistas, la alusión de Harvey posee una vigencia inquietante, aún a casi 4 décadas de su formulación y a más de 70 años del llamado hecho por Wirth. Todo lo cual tiende a darle razón a la visión que plantea que después de la puesta en escena de la problemática urbana por parte de la Escuela de Chicago, la “sociólogía urbana” renunció a elaborar una teoría sobre la ciudad. (Clavel 2002)

Una de las paradojas del urbanismo moderno es que nace, como “movimiento intelectual” y a la vez como práctica profesional, para responder a los problemas causados por la explosiva urbanización experimentada a raíz de la Revolución Industrial (Hall, 1996). Del mismo modo que habían surgido otras disciplinas en el siglo XIX, como la sociología, para ofrecer respuestas a las profundas tansformaciones económicas, políticas y sociales que estaban experimentado las sociedades occidentales. Otra paradoja, no menor, es que la planificación urbana se vuelve imprescindible, luego de la crisis económica de 1873 (2), cuando la degradación de las principales ciudades industriales y portuarias, se hacía insostenible, y comienza a resultar evidente la necesidad de planificación tanto en la economía, como las ciudades (Sica 1978), pues tales situaciones obstaculizan, además, el desorrollo de las actividades económicas.

En este contexto, el urbanismo se fue nutriendo del fermento intectual de la época, en gran parte influenciado por una creciente sociología(3), la cual en su búsqueda de explicar las tranformaciones sociales producidas por la revolución industrial dio origen a una “sociología urbana” propiamente tal, hacia los años 20s. Sin embargo, a diferencia de los sociólogos, que intentaban “explicar” e “interpretar” con cierto grado de abstracción y objetividad la realidad social, lo cual les permitió generar una base teórica común, a los urbanistas se les asignó a su vez el rol práctico de “planificar” (4) el crecimiento de las ciudades, espacio en el cual confluían toda clase de perspectivas, desde la política a la ingeniería, tornando dificultoso generar algún tipo de base teórica compartida.

En este sentido, es posible entender el “urbanismo” sea como un “espacio de confluencia académica” o como una práctica social existente desde que se planifica la construcción y administración de ciudades, más que como una displicina científica en sí. Dicha “práctica” se habría nutrido, al menos, desde del siglo XIX de los aportes teóricos que provienen de diverso tipo de “estudios urbanos”(6), en los cuales convergen disciplinas tan diversas como la arquitectura, la sociología, la geografía, la ciencia política, la economía, el derecho o la antropología. A partir de entonces, tal y como se ha ido desarrollando hasta la fecha, dificilmente puede ser concebido como una disciplina ciéntifica en propiedad, pues no siendo de capaz de crear un campo de estudios propio y diferenciado, se pone en duda su propio carácter epistemólogico (Baigorri 1995).

No obstante, esta ausencia de un marco de referencia epistemológico propio, no significa una ausencia horizontes paradigmáticos(7), teorías e ideologías puestas en juego; muy por el contrario, implicaría una sobre abundacia de puntos de vistas y enfoques, muchas veces yuxtapuestos, y hasta contradictorios entre sí. Los cuales, lejos de ayudar a construir una base disciplinaria común, bien podrían haber acentuado la dificultad de crear teorías generales que explicasen los fenómenos urbanos (Harvey 1985); o bien, estarían en la base de cierta “mitología” del urbanismo como campo multidisciplinario, que estaría obstaculizando “la conceptualización en torno a unas Ciencias del Territorio, una de cuyas ramas” podría ser la urbanística (Baigorri 1995).


En el contexto de los estudios urbanos, el resultado no fue otro que la coexistencia visiones y paradigmas provenientes de tradiciones distintas, sin que existiese siempre claridad, sobre las fronteras o alcances de cada cual, llegando a confundirse muchas veces conceptos, o bien generándose malos entendidos, por la utilización no del todo pulcra de determinados enfoques teóricos, más por moda que por interés científico (8). Sin una adecuada decantación y comprensión de los “flujos” teóricos provenientes de las distintas vertientes de esta convergencia de enfoques académicos, en vez de urbanistas en sentido estricto, se estaría en presencia de sociologos urbanos, economistas de la ciudad, de derecho urbanístico, de arquitectos diseñadores de planos reguladores e ingenieros constructores de obras públicas. (Baigorri 1995)

Si seguimos el razonamiento de Jane Jacobs (9), quien consideraba ya a comienzos de los '60's a la ciudad como un “ecosistema”, sería justamente lafalta de una adecuada consideración por la complejidad, derivada de la confluencia de multiples variables interrelacionadas, el “talón de Aquiles” de la práctica urbanistica. Pues lo que se hizo evidente con la “crisis” de la modernidad industrial en los años 60's y 70's, es que los planificadores urbanos habrían intentado, por décadas, imponer ordenamientos artificiales, sin considerar la dinamicidad orgánica, intrínseca a las ciudades y las sociedades que las habitan. (Sparberg, 2006)

De acuerdo a la tesis de Peter Hall según la cual “mientras la academia iba por un lado, el mundo iba por otro”, compartida por buena parte de la comunidad académica, al menos desde los años 50s, se estaría asistiendo a una fractura paradojal entre la teoría urbana y la práctica urbanística, pues se produce justo en el momento en que comenzaba a adquirir un “cuerpo teórico puro” más formal y abstracto y la planificación urbana se habría institucionalizado. De hecho, según Hall, la institucionalización burocrática del “urbanista” habría contribuído a generar esta fractura, pues habría hecho perder la virtual independencia de la política de la cual habría gozado con anterioridad. Sin embargo, siendo considerada la planificación un instrumento de modernización dese sus orígenes, no resulta del todo claro que alguna vez haya existido tal independencia, lo cual puede implicar más una convergencia de fines que una ausencia de ingerencia política (Mazza 1993). En la medida que dichos fines entran seriamente en conflicto, ya a comienzos de los años 60s, las críticas provenientes de la academia ponen en duda la legitimidad misma del “urbanismo” como discplina ciéntifica.

Notas:
1.- Véase Louis Wirth (1938), Urbanism as a way of life, in American Journal of Sociology, n° 44, Chicago.pp.1-24.
2.-En 1873 la economía mundial enfrentó una grave crisis económica, que derivó en una depresión que duro al menos 2 décadas. La crisis fue gatillada por la sobreproducción en los sectores textil y siderúrgico, la cual derivó en un incremento de la migración campo ciudad agudizando las precarias condicies sociales en los barrios populares, coincidió con la gran oleada migratoria hacia Estados Unidos y Sudamérica y sirvió como impulso para el “nuevo imperialismo” que derivó en el reparto de África, ante la necesidad de abrir “mercados” para invertir los excedentes acumulados y obtener de ellos mayores fuentes materias primas.
3.-Emile Durkheim, Max Weber, Georg Simmel, entre otros, desarrollaron buena parte de sus reflexiones teóricas en el estudio del cambio social evidenciado en las ciudades occidentales.
4.-Por ejemplo, en 1884 en el Reino Unido se crea una “Comisión Real” para enfrentar el problema de la insalubridad de los barrios pobres de Londrés y del resto del país, con la participación del Principe de galés, futuro monarca británico. (Hall, 1996)
5.- En la University of Stanford, por ejemplo, existe una licenciatura en “urban studies”, concebida como un programa interdisciplinario que combina diversos enfoques académicos con experiencias concretas en el “mundo real”, como forma de enfrentar el estudio de las ciudades contemporáneas.
6.-En el sentido propuesto en 1962 por Thomas S. Kuhn en The structure of scientific revolutions, University of Chicago Press, Chicago.
7.- Tal como ocurre, por ejemplo, con el concepto de “no lugar” propuesto desde la filosofía, por Augè, como construcción conceptual cercana a la categoría de tipo ideal weberiano, en el sentido de constituir el extremo de una “polaridad falsa”, inexistente en la realidad concreta, cuyo valor radica en su carácter analítico; el cual sin embargo ha sucumbido a utilizaciones empiristas, que han terminado por vulgarizarlo.
8.- Ver Jane Jacobs (1961), The death and life of great American cities, Vintage Books, Chicago.

Fotografías:
1.- Taranto, restos de una antigua granja productora de aceite de oliva, con la siderúrgica ILVA de fondo. (JcScG, 2011)
2.- Weimar, sobreposición de urbanización nazi y edificio de época socialista. (JcScG, 2010)
3.- Barcelona, Plaza de Toros convertida en Centro Comercial. (JcScG, 2008)
4.- Amsterdam, antigua zona portuaria, containers convertidos en departamentos para estudiantes. (JcScG, 2011)

Bibliografía:
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