Mostrando las entradas con la etiqueta Urbanización. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Urbanización. Mostrar todas las entradas

29-12-2012

Las transformaciones econòmicas impactan en las ciudades

por JcScG

Al menos  desde el siglo XIX la industria se consolidò como el motor del desarrollo urbano(1), dando lugar a la correlaciòn entre indsutrializaciòn y urbanizaciòn, sobre todo en Europa y los Estados Unidos. De hecho, el enorme desarrollo urbano e industrial que han experimentado China y la India en làs ùltimas dècadas parece confirmar la vigencia de dicha relaciòn. Independiente de la forma que asuma y el caràcter que presente, es posible vinular los principales ciclos de la economìa a las mayor parte de las màs grandes transformaciones sufridas por las ciudades occidentales, y no sòlo por ellas. Incluso cuando estas relaciones no son lineales, ni mecànicas y sus efectos parezcan contradictorios.

En la pràctica, las tranformaciones urbanas suelen materializarse con retraso respecto de los cambios econòmicos y se llevan a cabo de modo desigual (Harloe, 1996). Esto ùltimo, a pesar que en momentos de mucho dinamismo econòmico y de expasiòn urbana (como la experimentada por las urbes chinas), esta afrmaciòn sea puesta en entredicho, pues da la impresiòn que la ciudad cabia dìa tras dìa y en menos de un lustro ya ha mutado completamente. Por ejemplo, en la Londres victoriana (Amendola, 2006), la Paris hausmanniana (Benevolo, 1996) o las ciudades asiàticas en los años '90s y 2000 (Piccinato 2002). 

Pero la realidad social es mucho màs compleja de lo que el entusiasmo urbanizador podrìa suponer, pues màs allà de los cambios visibes - demoliciones, nuevas construcciones, expansiones o proyectos urbanos màs o menos ambiciosos -, muchos de los efectos de los fenòmenos econòmicos, polìticos y sociales en acto, no se reflejan inmediatamente en la forma fìsica de la ciudad.

La ciudad no es fruto sòlo de los procesos contemporàneos, por el contrario, las nuevas configuraciones espaciales se deben en mayor medida a la interacciòn entre lo nuevo y lo viejo (Vicari Haddok, 2004). Lo que permanece y lo que va emergiendo, o bien, el fruto de la tensiòn creada por la coexistencia entre distintas temporalidades culturales en el mismo espacio construido (2). He aquì la importancia de analizar los procesos econòmicos, los cambios polìticos, las evoluciones sociales y las transformaciones culturales, y ratrear sus efectos en las ciudades actuales (Vicari Haddok, 2004). 

El riesgo que se corre analizando sòlo afectos coyunturales - visibles -, es que muchos otros efectos se hagan sòlo visibles cuando ya es demasiado tarde, y no de adoptaron las medidas adecuadas en el momento oportuno (un ejemplo paradigmàtico, en este sentido, es la contaminaciòn ambiental y los problemas de tràfico en Santiago de Chile). Al respecto, es importante considerar que una de las caracterìstias de zonas y las ciudades "estancadas", es que muchas transformaciones no son visibles a corto plazo, y a largo plazo se expresan como degradaciòn urbana (Eckardt, 2005).

En sìntesis, independiente de la forma que asuma, la velocidad en que se manifieste y los efectos que traigan consigo, resulta claro que las transformaciones econòmicas (ciclos y crisis) impactan en las ciudades, y que en un contexto internacional de gran interdependencia, muchas de ellas se vuelven màs vulnerables.




--
Notas:

(1) Por ejemplo, con Max Weber (en Economìa y Sociedad, 1922) y Henri Pirenne (en Medieval Cities: Their origins and the revival of trade, 1925), resulta claro que el crecimiento urbano en Europa es consecuencia de las transformaciones econòmicas y sociales tardo-medievales que estàn en el origen del capitalismo y son la condiciòn que hizo posible el desarrollo posterior de la economìa capitalista a escala planetaria.

(2) 


24-05-2011

Ciudades a la sombra de un mundo de metrópolis


por JcScG

En los análisis generales que suelen realizarse sobre los procesos de urbanización de carácter global, en las últimas décadas, es común hacer alusión a que más de la mitad de la población mundial habita en contextos urbanos y que dicha tendencia continuará incrementándose en las próximas décadas, hasta llegar al 75% u 80%1 (ONU 2008, Oswalt 2006). Estos análisis tienden a centran su atención en el cambio de los patrones de urbanización que ha experimentado el planeta desde la crisis del “fordismo” en los años 60 y 70 en adelante, que se expresaría en una acelerada urbanización de las economías emergentes y de los países en vías de desarrollo, generando aglomeraciones urbanas cada vez más grandes2 (Véron, 2008; Bairoch, 1996). Así por ejemplo, en la actualidad, casi el 75% de las 120 ciudades con más de 3 millones de habitantes se encuentran en este tipo de naciones. (ONU 2008) En los últimos 40 años, el tradicional vínculo entre urbanización, industrialización y desarrollo, se ha debilitado y ya no tiene mucho sentido vincular mecánicamente la industrialización o el desarrollo económico al crecimiento urbano.
Esta situación, ha dejado en evidencia que tal como se ha transformado la economía global, también lo han hecho las formas en que ésta impacta en los asentamientos humanos, cuestionando la concepción tradicional de la sociología urbana de las ciudades contemporáneas como el “medio ambiente” de las sociedades avanzadas3, fruto de una evolución económica y social continua. De cierto modo, hasta los años 60's parecía indiscutible que una mayor industrialización, necesariamente, derivaba en una mayor urbanización y que ésta era un indicador de desarrollo de la sociedad. Sin embargo, esta perspectiva fue progresivamente cayendo en descrédito con el agotamiento de los modelos de planificación de inspiración keyneasiana, en especial con la crisis de las ciudades industriales y la crisis urbana de muchas grandes metrópolis del mundo occidental.

En Europa por ejemplo, el crecimiento urbano tiende a ocurrir donde las economías locales han logrado renovar su base económica, a pesar de la deslocalización de las industrias (Vicari Haddock, 2004). Paralelamente, existen otras zonas del viejo continente donde es posible encontrar fenómenos de industrialización que desde su génesis no se han traducido en desarrollo, por ejemplo en el sur de Italia (Hytten & Marchioni, 1970), siendo incapaces de enfrentar la progresiva pérdida de población (por ejemplo en Tarento, Apulia). Paralelamente, muchas ciudades industriales, en Europa o Estados Unidos, han experimentado profundas contracciones demográficas, de las cuales no han logrado recuperarse. (Oswalt 2006)

En el mundo en desarrollo en cambio, ocurren una serie de fenómenos paradojales, que podrían resumirse en que la urbanización ocurre aún sin desarrollo económico, o sin guardar mayor relación con el crecimiento de la economía; muchas veces sin industrias, sin economía del conocimiento y sin control por parte de las estructuras de gobierno del territorio.

De hecho, ya a mediados de los '90 se hablaba de los efectos que estaba teniendo la “urbanización sin desarrollo” (Bairoch 1996). El caso extremo de esta tendencia, se verifica en el África subsahariana, donde se está asistiendo a una suerte de “sofocamiento de la urbanización”, o de “ruralización” de las ciudades. Al no ser éstas capaces de satisfacer las necesidades básicas de sus habitantes, y la de los crecientes flujos migratorios, se tienden a adoptar modos de vida similares a los de los contextos rurales de proveniencia (Verón 2008; Lututala 1999).

En los años 70's, en el mundo anglosajón, el Urban Planning se desarrollo a partir de la crítica al modelo moderno de urbanización y de los enormes problemas que habrían sido causados por el crecimiento urbano descontrolado (Oswalt 2006). Volcándose hacia posiciones que sus críticos han definido como “anti urbanas", que no han sido capaces de suprimir del todo la visión “optimista” de las grandes ciudades. No solo entre quienes están fascinados por la idea de crear metrópolis super-modernas, altamente tecnológicas, inspirándose en la dinamicidad de las nuevas metrópolis de las economías emergentes (Yusuf & Nabeshima 2006); sino también, en quienes apelando al pragmatismo estiman que la actualidad, independiente de los desafíos, conflictos sociales e inequidades que presentan las ciudades contemporáneas, sigue considerándose que en el mundo en desarrollo se vive mejor en las ciudades que fuera de ellas (Véron 2008).

Uno de los efectos involuntarios de estos acelerados procesos de urbanización en el mundo en desarrollo y las economías emergentes que han dado lugar a aglomeraciones urbanas gigantescas, es la relativa invisibilización de las ciudades de tamaño medio o de aquellas que debieran cumplir roles de intermediación en la estructura urbana. Al tiempo que muchas de estas ciudades estaban siendo “absorbidas” por inmensas “manchas” urbanas, pasando a formar parte de conurbaciones gigantescas o simples centros en “megápolis” policéntricas. Todo lo cual implica, no sólo una seria dificultad analítica, sino que la dimensión intermedia suele estar ausente de investigaciones, ámbitos académicos y en el diseño de políticas territoriales de muchos países del mundo. (Bellet 2001).

Todo sugiere que en las próximas décadas se acentuará la polarización geográfica entre ciudades y países de todo el globo, así, coexistirán paralelamente procesos de expansión y de contracción demográfica. En este sentido, es muy probable que estas asimetrías se hagan más evidentes dentro de los propios países, que entre ellos, pues los “nodos” de crecimiento estarán cada vez más interconectados entre sí, mientras que las áreas periféricas (o residuales) dependiente de ellos se irán deteriorando. (Oswalt 2006)


Notas:
1 Se estima que en 1900 el 2% de la población mundial vivía en ciudades, en 1950 lo hacía el 29%, mientras que a mediados de la década de 2000 lo hacía el 50% y hacia 2025 lo hará en torno al 75%.
2 De las 20 aglomeraciones urbanas que superan los 10 millones de habitantes en el mundo, 15 se encuentran en economías emergentes o países subdesarrollados (8 en Asia, 4 en Sudamérica, 2 en África y 1 en el Oriente Medio), 2 en Estados Unidos, 2 en Japón y 1 en Rusia. En contraste, en 1950 las 4 ciudades más grandes del mundo y 8 de las 10 más pobladas, estaban en naciones industrializadas . (UN 2008)
3 La noción de la ciudad como el “hábitat del hombre civilizado, que constituiría el espacio que permitía el desarrollo de la sociedad y la “civilización” del ser humano influenció considerablemente el campo de los estudios urbanos a lo largo del siglo XX.

Imágenes
1.- Diagrama de la urbanización del mundo en la actualidad . En rojo más de 75% de población urbana, amarillo entre 50% y 74% , celeste entre 25% y 49% y verde menos de 24% urbano. En negro, las metrópolis con más de 10 millones de habitantes. Fuente UNFPA, diseñado por Paul Scruton.
2.- Utopía futurista de Sant'Elia.
3.- Uno de los muchos edificios abandonados en el centro histórico de Tarento, Apulia. Foto: JcScG.
4.- Tráfico en Lagos, Nigeria. Fuente: http://nigeriansabroadlive.com/confronting-challenges-of-rapid-urbanization-in-lagos/
5.- Imagen Nocturna del centro de Tokyo: Fuente: Wingmar
6.- Imagen de Antofagasta, Chile, con más de 360.000 habitantes es una de las ciudades chilenas de mayor crecimiento en la última década.

Bibliografía:
Baigorri, Artemio (2001), Hacia la urbe global”, Editora Regional de Extremadura,Mérida, 2001.
Barioch, (1997), “Il fenomeno urbano nel terzo mondo, L'Harmattan, Turín.
Bellet, Carmen y Llop, Josep María (2000) “Ciudades intermedias: Urbanización y sostenibilidad, Milenio, Lleida.
Lututala, M B. (1999). "Migrations et évolution du réseau urbain en Afrique: de la théorie aux faits". In: Chaire Quetelet 1999. Populations et défis urbains, Institut de démographie, Université Catholique de Louvain, Lovaina, pp.117-134.
Hytten, Eyvind y Marchioni, Marco (1970). "Industrializzazione senza sviluppo: Gela, una storia meridionale", Franco Angeli, Milano.
Jacobs, Jane (1961). "The death and life of great American cities, Vintage Books, Chicago (MI).
ONU (2008), “World Urbanization Prospects. The 2007 Revision, Department of Economic and Social Affairs, ONU, New York.
Oswalt, Philip – a cura di - (2006), Atlas fo shrinking cities. Atlas des schrumpfenden städte, Hatje Cantz, Alemania.
Véron, Jacques, (2008), “L'urbanizzazione del mondo, Il Mulino, Bolonia.
Vicari Haddock, Serena, (2004), “La città contemporanea, Il Mulino, Bolonia.
Yusuf, Shahid & Nabeshima, Kaoru (2006), “Postindustrial East Asian cities: innovation for growth, World Bank Publications, Washington.

30-12-2010

Apuntes: Chiloé, modernización forzada

por JcScG

-->
El presente de Chiloé puede ser concebido como un producto singular de las políticas económicas que se arrastran desde los últimos 35 años en Chile tendientes a la apertura económica unilateral hacia los mercados externos y a la reducción del tamaño y participación del Estado, que ha sido denominada "modernización neoliberal".
En este sentido, la particularidad de Chiloé como entidad inserta en el ordenamiento económico mundial está dada por su configuración cultural e histórica y por el carácter específico que asumieron tales políticas en sus márgenes espacio temporales, o dicho de otro modo por la forma a través de la cual se ha internacionalizado económica y culturalmente el archipiélago.
-->
La manifestación local de la modernización neoliberal se expresa principalmente en: a) la proliferación de empresas privadas de capitales foráneos ligadas, directa e indirectamente, a las actividades salmoníferas, pesqueras y forestales; b) la creciente urbanización de la población y de la vida cotidiana; y c) la progresiva modernización de los servicios (básicos, financieros y de comunicaciones) y de la infraestructura vial y portuaria. Este escenario no resulta coherente, y hasta cierto punto parece incompatible, con la imagen idealizada del archipiélago de Chiloé y de las formas de vida y sociabilidad que se presume se dan en su multitud de rincones, canales, islas, ensenadas y pueblitos de madera. Ahora bien, ¿que problema habría en que una comunidad con referentes identitarios propios quisiera modernizarse y alcanzar el estándar de vida del resto del país? Ninguno, obviamente.
Sin embargo, en Chiloé la modernización económica se ha llevado a cabo no como parte de una planificación estratégica que considerase a las comunidades locales (única excepción el plan Chiloé diseñado durante el gobierno de Bachelet) y adoptase criterios de fomento a las diversidades culturales y de respeto al medio ambiente, sino simplemente se ha guiado por criterios de rentabilidad económica, en la búsqueda del máximo de ganancias con el mínimo de costos para los inversores.
La incorporación masiva de la libre empresa, en un entorno social que tradicionalmente se caracterizó por una economía casi de subsistencia, si bien fue problemática, no se tradujo en una tendencia irrefrenable hacia la transculturización y a la perdida de los valores culturales históricamente construidos en relación al territorio chilote, como se temió. Sino más bien se ha articulado como parte de una coexistencia bastante más compleja e híbrida, entre un mundo en extinción y uno que no acaba por llegar.
-->
Entendiendo la modernización como una intención cultural, se debe considerar que los ordenamientos sociales y espaciales que conlleva, como la asalarización de la fuerza de trabajo y la urbanización, son en sí parte de un proyecto cultural que se esconde tras el velo de inevitabilidad positiva y necesaria que presupone el crecimiento macroeconómico, como sinónimo de desarrollo, y o fin último de cualquier sociedad. En el caso chilote, el problema principal es que la "modernización" tal y como se llevó a cabo, no constituye un producto endógeno de reproducción de las contradicciones y desigualdades de la sociedad chilota, sino que se trata de la implantación, casi superpuesta, de una lógica productiva y de desarrollo sin arraigo local, de cual se benefician principalemente personas venidas de otras zonas.

Nota:
Texto escrito entre 2000 y 2001, como parte de la investigación exploratoria que condujo a la Tesis para optar al título de Sociólogo. Fue revisado cosméticamente en 2010.
Fotos:
1.- Vista de Castro extendiéndose hacia el sur, cementerio y puente Gamboa. 1999. Elaboración propia.
2.- Transbordaror que une Dalcahue con la isla Quinchao. 2000. Elaboración propia.

-->

-->