Mostrando las entradas con la etiqueta Imagen urbana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Imagen urbana. Mostrar todas las entradas

02-12-2012

por JcScG

La foto que sigue a continuaciòn, realizada en octubre de 2012, no deberìa despertar ningùn interès particular. No es una gran foto y no pasa de ser un ejemplo del mal gusto que cubre las calles, edificios y espacios pùblicos, en medio de una campana electoral. Sin embargo, esconde una historia triste y olvidada, que fuera de los màrgenes de la comuna de Talcahuano no parece importar a nadie, al igual como ocurre con la ciudad entera.

El 27 de febrero de 2010 un violento terremoto y un posterior tsunami asolaron las regiones del Maule y del Bìo-Bìo. Entre los lugares màs afectados se encuentra el puerto de Talcahuano, cuyo lema  «Primer puerto militar, industrial y pesquero de Chile», alude a su condiciòn de ser uno de los principales del paìs y sede de la màs importante base de la Armada nacional. Entre los inmuebles afectados se encuentra el edificio de la Aduana, que se ve en la fotografìa. El cual no solo resultò con serios danos, producto del sismo y el tsunami, sino tambièn del saqueo, los incendios, la destrucciòn y el abandono. 

Al igual que en numerosas partes de la ciudad, en la Aduana aun son visibles los efectos del terremoto y de la actitud tomada por las autoridades y la comunidad. A 32 meses de ocurrido el desastre, el estado del inmueble caracterìstico del borde costero y la imagen urbana del puerto es desolador, quedando reducido a la condiciòn de ruina sin valor alguno, sucia, rayada, deteriorada. La ciudad misma no guardò respeto por los ejemplos dolientes de su propia tragedia. Tal como se puede apreciar en la fotografìa, en un gesto que dice mucho sobre la importancia que tiene el patrimonio, la historia y la imagen urbana de las ciudades en estas latitudes, los distintos candidatos al sillòn edilicio, usaron los restos arruinado de la Aduana como un basurero de su propaganda electoral.

En septiembre de 2012 las autoridades informaron que evaluan la destrucciòn de la Aduana, para dar lugar (una vez màs) a un nuevo y "moderno" edificio. Como tantas veces ha ocurrido en el Gran Concepciòn, y como es probable que vuelva a ocurrir.




04-10-2012

Santiago olvidado

por JcScG

Si bien he pasado largo tiempo utilizando el término "ciudades en las sombras" para referirme a aquellas entidades urbanas de menor tamaño que cumplen roles secundarios en los diferentes sistemas territoriales. Y que en funciòn de dicha posiciòn suelen ser pasadas por alto en los anàlisis académicos, especialmente en Amèrica Latina, donde se centran en los acelerados procesos de metropolizaciòn y de globalizaciòn de sus principales megalopolis.

... si bien, sigo creyendo en la necesidad de realizar investigaciòn urbana que ayude a desinvisibilizar este tipo de ciudades, y las problematicas que la pluralidad de territorios en las que se insertan implican. Reconozco la existencia de otros àmbitos donde la metàfora de las "ciudades en las sombras" pueden resultar de utilidad.

Caminando por Santiago de Chile, en estos ùltimo meses, he notado entre las fisuras de una ciudad que crece, muta, construye y se moderniza de modo casi obsesivo y escasamente planificado; otra que se resiste a morir. Una ciudad hecha de fragmentos, restos a medio derruir, residuos de otras èpocas, del olvido o de proyectos inacabados. Resabios que permanecen en silencio, esperando con resignaciòn que aparezca la luz transformadora del mercado inmobiliario a hacerlos desaparecer definitiviamente.


Calle Santo Domingo

Calle Padre Alonso de Ovalle


Calle Campo de Deportes

06-11-2010

Proyecto Bicentenario: Comunicando a través de la ciudad

por JcScG



Existe una cierta tendencia, desde los últimos 30 años, según la cual a través de grandes proyectos de intervención urbana, el poder político en alianza con el sector privado, hacen uso de la ciudad para dar grandes menjaes la ciudadanía, otras ciudades y el resto de los estados. Reflejando en el espacio urbano el diseño de sociedad que subyace a las transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales especificas, que esde fines de los 70 y comienzos de los 80 han sido promovidas por el Estado. En este sentido, el urbanismo como disciplina ha servido como herramienta para plasmar en la ciudad determinadas intenciones culturales, expresadas en proyectos con carga simbólica, aun cuando en Chile hubo que esperar hasta los 90 para que se expresara dicho potencial.

Siguiendo esta lógica, el Bicentenario de la República en Chile fue concebido por el Estado como una oportunidad de plasmar, en el espacio urbano, los frutos del modelo de modernización neoliberal, dando cuerpo a un proyecto de alcance nacional cuya misión era cambiar el “rostro” de las principales ciudades del país. En un marco de fronteras abiertas al libre trafico de bienes y servicios económicos, culturales, y hasta políticos, el Proyecto Bicentenario pretendía materializar, con obras de alto contenido simbólico, el cumplimiento de uno de los principales objetivos de los gobiernos chilenos de la fundación de la república, alcanzar el estándar de vida de los países mas industrializados o el anhelado desarrollo, situando al país en el umbral del “primer mundo.”

En el caso de Concepción, apoyado en falta de patrimonio arquitectónico, el análisis del proyecto desnuda claramente la dirección que conlleva, pues en contra de determinadas declaraciones de intención y objetivos expresos, no se relaciona con la identidad y la dinámica social de la ciudad, sino que lo hace con el diseño de sociedad que se promueve. Más que responder a las intenciones, necesidades, expectativas y potencialidades de la ciudadanía, parece solo dar cuenta del tipo de sociedad que se está construyendo, si no existiese otra posibilidad.

Desaprovechando la oportunidad de pensar colectivamente las ciudades, de plantear un futuro de ciudades sostenibles, con una amplia dotación de servicios (primarios, secundarios y suntuarios), con sociedades más robustas y plurales; se optó tan solo, por "cambiar la imagen" provinciana, con trazos modernistas, por una contemporánea, con grandes obras de ingeniería, un "skyline" más alto y nudos viales. Como si la ciudad fuese tan solo un escenario, cuya "escenografía" se puede cambiar periodicamente sin que genere ningún conflicto o bien, esperar la ocurrencia de un terremoto o calamidad que se haga cargo de demoler lo que hay.

14-09-2010

Bicentenario en Concepción, un proyecto fallido

por JcScG



En la primera cuenta pública que hizo Lagos como Presidente, el 21 de mayo de 2000, se invitó a las 4 principales ciudades de Chile(1) a pensar de qué manera les gustaría encarar el Bicentenario, específicamente, en lo relativo a su imagen urbana. Para ello se creó una comisión, el Directorio Ejecutivo de Obras del Bicentenario, que estaría encargada de seleccionar, patrocinar y promover las obras que se presentaran. Sin embargo, considernado que el presupuesto nacional no se asignó un financiamiento especial para la ejecución de obras, la función de dicha estructura consistiría en la coordinación de esfuerzos y voluntades, buscando vías de financiamiento, a través de la alianza de capitales públicos y privados.


En cada uno de las ciudades la idea del "Bicentenario" cuajó de modo diferente, mientras en Santiago terminó pasando relativamente desapercibido, con planes fallidos y obras inconclusas, más allá de algunas obras de vialidad; en Antofagasta, sirvió para cambiar la imagen del borde costero; mientras que en Concepción se entrecruzaron varios elementos, implícitos en la retórica que pretendía materializar en el espacio urbano el discurso del Bicentenario, dada la complejidad propia de la ciudad.


De acuerdo a una visión de largo plazo, en Concepción se pretendía construir lo que debería ser un polo del “centro histórico” del futuro, el Barrio Cívico. Adoptando con cierta flexibilidad una noción de centro histórico, según la cual serían “todos aquellos asentamientos humanos vivos, fuertemente condicionados por una estructura física proveniente del pasado, reconocibles como representativos de la evolución de un pueblo”(2). La construcción, ex novo, de todo un sector (entre la Estación de FF.CC y el río Bio-Bío), vendría a representar el anhelo de convertirse en una gran capital regional, respondiendo no solo a las necesidades del mundo actual, sino sobre todo dando un mensaje a la nuevas generaciones: “hagan de estos espacios un hito histórico del futuro”(3).

La facilidad de apostar a la posibilidad de construir el patrimonio del futuro, se basa en una realidad elocuente. Así como en Santiago es posible concebir las escasas obras coloniales y las levantadas en el siglo XIX y principios del siglo XX, como los hitos arquitectónicos y urbanísticos que retratan el paso de la historia por la ciudad, en el caso de Concepción, el único elemento que vincula a la ciudad con su pasado es el trazado (la grilla) del centro de la ciudad, que data de 1763, mientras la ciudad original (levantada en 1550) se perdió por completo. Pues la escasa presencia de edificaciones de tipo patrimonial y el nulo interés por proteger estudiar y presevar este escaso patrimonio, configuran un centro que no hace referencia a la historia de la ciudad y su gente, dejando abierta la posibilidad de construir de la nada lo uqe debiera transformarse en el patrimonio del futuro.

Tradicionalmente, se asume que la importancia del centro histórico de las ciudades está ligado al valor social que la población les asigna. Desde esta perspectiva, en ciudades como Concepción, que en un par de generaciones se han transformado a si mismas, sin conservar grades ataduras espaciales con el pasado, pareciera que la identificación se da más hacia la posibilidad de re-edificarse continuamente, que en la conservación del patrimonio existente.

Diseñar una y otra vez planes para cambiarle el rostro a la ciudad, esperando emprender alguna vez las obras "definitivas" que perdurarán en el tiempo y se transformarán, en 50 o 100 años más, en el patrimonio histórico de sus futuros habitantes. Es en esta posibilidad histórica, donde se alimentan las esperanzas de las autoridades e instituciones que dieron lugar a las obras que recibieron la categoría Bicentenario en el Gran Concepción. Pero sin considerar que, poco más de 100 años atrás, se hizo lo mismo siguiendo el ejemplo de Vicuña Mackenna, y que en los 40's la comisión de Reconstrucción y Auxilio, volvió a cambiarle la imagen urbana a la ciudad; y sin integrar

Considerando que el patrimonio construido es lo que vincula a las ciudades con su historia, la ausencia de precupación por su identificación y preservación, que deriva en una negligente degradación, deterioro y desaparición de edificios patrimoniales, deja un terreno libre para desarrollar toda clase de proyectos con una gran carga simbólica, como el proyecto Barrio Cívico, por ejemplo. Subyace a estos propósitos, la idea de rehacer periódicamente la ciudad, de volver a crearla dándole un nuevo significado.

En este caso particular, es posible señalar que los objetivos finales perseguidos por la Comisión Bicentenario, no decían relación con atender a los requerimientos de los actuales ciudadanos, sino por el contrario, la construcción de referentes identitarios para una población que no aún no existe.


Notas:
1.- Antofagasta, Santiago, Valparaíso y Concepción. Luego se haría extensiva a todas las ciudades con más de 75.000 habitantes.

2.- Hardoy, Jorge y dos Santos, Mario: “Impacto de la urbanización en los centros históricos latinoamericanos”, Proyecto Regional de Patrimonio Cultural y Desarrollo, PNUD / UNESCO, 1983. Cita del Documento final del “Coloquio de Quito”, 1977.

3.- Declaraciones de Jaime Tohá, Ministro de Obras Públicas entre 1998 y 2000, e Intendente de la Región del Bio-Bío entre 2000 y 2006, y 2008 y marzo de 2010.


Imágenes
1.- Remodelación de la Estación de Ferrocarriles de Concepción, convertida en sede del Gobierno Regional del Bio-Bío, nuevo Barrio Cívico.

2.- Foto aérea de la zona entre la antigua Estación de Ferrocarriles y el río Bio-Bío en Concepción, donde se construyó el Barrio Cívico.